3.1.- La diferencia entre el ahorrador y el inversor




Ahorro e inversión parecen a priori lo mismo debido al uso abusivo que se hace de ellos. Creemos conveniente, por tanto, comenzar aclarando la diferencia entre ambos para que podamos concluir con una idea de cual es nuestro perfil económico, y qué nos puede interesar.

El ahorro se define como la reserva de alguna parte del gasto ordinario, acumulación de dinero como previsión para necesidades futuras o supresión de un gasto o consumo mayor. El ahorro incita a la inversión y viceversa, y aunque nunca sabremos qué fue antes, podemos decir que antes de invertir, es necesario ahorrar.


En el ahorro existe una premisa de acumulación mientras que la inversión hace referencia al movimiento de un capital que es puesto en riesgo con el atractivo de poder obtener rendimientos positivos sobre el, incrementando así el capital inicial.

Por definición, el ahorro no representa riesgo sobre el capital y el rendimiento es fijo (un interés). En las inversiones se te pide que tomes un grado de riesgo a cambio de un rendimiento mayor, que es incierto también (especulativo).

El ahorro puede tener plazos cortos, medios o largos. Las inversiones ven sus frutos realizados en el largo plazo. La disponibilidad también varía, pero las inversiones prefieren tener disponibilidades más restringidas para generar mayores rendimientos.


En la incertidumbre económica en la que vivimos, lo mejor que podemos hacer es planificar nuestros futuros de ahorros de una forma realista. Seguramente descubramos que existen productos de inversión que por la seguridad que ofrecen se parecen mucho a los productos de ahorros, y al mismo tiempo le permiten cubrir efectos no deseados como la inflación y devaluación del Euro. En la siguiente sección podrás descubrir qué tipo de ahorrador eres.