Rajoy convierte España en Estado residual



“Es deber del pueblo rebelarse contra un régimen despótico que busca sojuzgarlo y establecer entonces las salvaguardas futuras para su libertad y la de sus hijos”. Thomas Jefferson, Presidente de los EEUU (1.801-1.809)

Mariano Rajoy Brey, poniendo sus intereses políticos a corto plazo por encima de todo, se ha convertido en una auténtica arma de destrucción masiva para la estabilidad de los mercados europeos a la vez que coloca a España en una situación sin salida. El martes, la realización Presupuestaria de agosto elevaría el déficit a una cifra récord y, el jueves, unos PGE-2013, no ya voluntaristas sino conscientemente falsos, presentarían la fiscalidad y la asignación de recursos públicos mas disparatada y antisocial de nuestra Historia. Las Cuentas aumentan el gasto público  (5,6%) en plena bancarrota, suben los impuestos a las familias y a la economía productiva (4.375 millones) y no solo no incluyen recorte alguno en las Administraciones territoriales sino que su financiación sube a 100.664 millones pese a que éstas son las responsables de los dos tercios del gasto. Y, además,  son tan desalmados que recortan un 6,3% la inversión en las prestaciones por desempleo -cuando habrá al menos 400.000 parados más- y un 40% las ayudas a los pobres.

Pero lo que constituye una villanía histórica es que reducen a una cantidad irrisoria (39.722 millones) el dinero para financiar España, lo que imposibilita el ejercer ya sus funciones más elementales como nación en un momento en la que está seriamente amenazada por el desafío independentista de un Artur Mas al que la clamorosa cobardía del Rey y de Rajoy, a los que despreciaría públicamente, ha dado renovados bríos.

Los PGE-2013 convierten España en un mero Estado residual devorado por diecisiete monstruos que no cesan de despilfarrar y con un sistema financiero que es otro pozo sin fondo. Unos factores que condenan a la depresión a la nación y a la miseria y al hambre a millones de familias.

Dentro de los brutales recortes  llaman la atención las  Fuerzas Armadas, casi inoperativas por falta de recursos, que tendrán que recortar personal por debajo de los mínimos comprometidos con Europa. Aunque luego uno piensa que si ni siquiera van a servir para garantizar la unidad de España ante cuatro personajillos de opereta, ¿para qué queremos un Ejército? Y menos aún a su Comandante en Jefe.

Y para acabar de rematarlo, la inflación escalaría al 3,5% -y no solo por el efecto IVA, que también-, sino por la imparable subida de las materias primas alimenticias. Un ascenso que llevará a final de año a un 4%, una reducción brutal de la renta disponible de las familias: 8,5 millones de pensionistas verán reducido un 3% su poder de compra y los funcionarios un 4% - entre un 20 y un 25% en tres años –. Un escenario al que habrá que añadir los efectos de las subidas disparatadas de la electricidad y del gas monopolizado, que tendrán los precios más altos de toda Europa (en ocasiones hasta el doble) y que dejarán a cientos de familias humildes pasando frío y penalidades este invierno, y provocarán el cierre de cientos de empresas por no poder pagar y/o competir. Y todo, para enriquecer hasta límites inauditos a los nacionalistas a quienes se ha permitido monopolizar la energía y al lobby de las renovables amigos del poder.

Un déficit fuera de control: 10,1% en 2011 y más del 12% en 2012

El primero de los desastres sobrevenidos la pasada semana fue la advertencia del BdE de que “España acelera su caída en forma significativa”: 0,7 puntos más que en el primer trimestre. Luego supimos que el déficit del Estado a agosto desbordaba todas las previsiones: un 4,77%, con un incremento del 23,8% respecto a 2011, y frente al 4,5 % previsto para todo el año.

También nos dieron la noticia de que gastamos casi el doble de lo que ingresamos, es decir, 110.238 millones frente a 60.106. Y la razón de este desfase no son los gastos de la Administración Central, en mínimos vitales, sino la orgía de transferencias (57.172 millones a julio, con un incremento del 26%) para mantener intacto el despilfarro de unas Administraciones territoriales inviables y corruptas hasta la médula. Y luego está la Seguridad Social, donde los gastos crecen al 4,4 % y los ingresos caen al 2,2 %. El resultado de todo esto nos lleva a un déficit del 0,8% del PIB y no al 0,3% de los PGE-2012. 

E insisto, el cáncer  son esas Administraciones territoriales, a las que un Montoro enloquecido, en lugar de obligarles a implementar un estricto recorte de gastos en enero, les entregaría 15.000 millones y luego 27.000 para el “pago a proveedores”. Y ahora  necesitan 18.000 millones de aquí a fin de año para pagar  nóminas y atender a los vencimientos de deuda, un desfase entre ingresos y gastos de 60.000 millones o el 5,8% del PIB. Y da igual como lo camuflen (que lo harán masivamente) para evitar que  figure como déficit: es déficit. Sumando las estimaciones de déficit del Estado,5,5%; la Seguridad Social, 0,8% y las Administraciones territoriales, 5,8%; el déficit total de las Administraciones públicas en 2012 (con datos a agosto) supone el 12,1% del PIB.  Y eso sin contar la parte de dinero entregado a la banca ni los facturas guardadas en los cajones por varios miles de millones.

Y es que el grado de falsificación de la realidad en España resulta inaudito. En 2011 Zapatero afirmaría que el déficit había sido del 6% y el nuevo Gobierno, que sabía de sobra que la cifra era falsa, lo denunciaría como si fuera una gran “sorpresa”. Tres meses después los populares siguieron los pasos de ZP y situaron falsamente el déficit en el 8,51%, que pasaría al 8,9% cuando afloraron los desvíos en tres comunidades del PP. Luego el INE bajaría el PIB hasta 1,04 billones, y el déficit subiría al 9,0%. ¿Era todo? No. Habían ocultado 11.000 millones de ayudas bancarias no recuperables, lo que elevó el déficit oficial 2011 al ¡10,1 %! ¡ Por qué, oh Cristóbal, nos tomas por imbéciles y dices el sábado que es del 9,44%! ¿Y a las otras 14 comunidades no les bajaron los ingresos? Espero que S&P y Moody´s hagan los cálculos exactos y actúen en consecuencia.

Unos PGE-2013 conscientemente falsos

Recuerdan lo que decían los PGE-2012 presentados en abril: “Presupuestos  austeros que permitirán que el déficit del Estado se reduzca al 3,5%”. Solo cinco meses después  era ya del 4,8%. También se dijo aquello de “los ingresos fiscales crecerán un 4,3%”, -1,7 % a fin de agosto; y “el gasto se reducirá en un 6,7%”, sube un 8,5. Pero ahora han ido mucho más allá del voluntarismo ciego. Ahora han elaborado unos PGE conscientemente falsos. En primer lugar la caída del PIB en un 0,5% es una infravaloración clamorosa de la realidad, el consenso es un -1.5 %, pero los PMI han entrado en caída libre en septiembre lo que significa que la economía puede caer al 3% en los meses venideros. Y  además, una caída del PIB del 0,5 % representaría una caída del empleo del 2%, diez veces más que el 0,2 % previsto, y eso no es voluntarismo es mentir descaradamente.

Los PGE-2013 parten de la base de que las previsiones 2012 se cumplen y eso tampoco es voluntarismo, eso es falso. Las cifras a agosto muestran que los descuadres son clamorosos: la recaudación es 11.400 millones inferior, y aun teniendo en cuenta las subidas de IVA y Sociedades, faltarían 9.000 millones para cumplir la previsión. Finalmente la afirmación de Montoro de que “en 2013 España no necesitará recursos financieros adicionales del resto del mundo” es una falsedad tan manifiesta que carece de explicación racional alguna. Pero es que además la injusticia en la asignación de recursos resulta pavorosa. Las Administraciones territoriales y el sistema financiero reciben decenas de miles de millones que despilfarran o emplean en mantener bancos inviables

Un Der Spiegel asombrado relataba hace unas semanas una historia que ilustra perfectamente lo escandaloso de nuestra situación. Se refería a la Alcaldesa de Madrid, cuyo único “mérito” es ser la señora de Aznar. El semanario no daba crédito, “el ayuntamiento es un palacio cuya remodelación ha costado 500 millones de euros”, “su despacho es mayor que el del Presidente de los Estados Unidos”, tiene “un mayordomo cuya única función es servirla el café”, y 260 asesores personales y altos cargos que cobran de media 60.000 euros. El Ayuntamiento posee, además, 267 coches oficiales de uso personal, más que todas la capitales de la eurozona juntas. Esto es el despilfarro sin medida, la ostentación suntuaria más indecente en medio de una penuria extrema, donde Cáritas ha tenido que atender a mas de un millón de personas y un 26% de los niños vive por debajo del umbral de la pobreza. ¿Cómo se atreve a ir a misa y a salir a la calle? Y este es el problema, porque no es la excepción, es la regla.

En resumen, los PGE-2013 no son solo puro voluntarismo, son conscientemente falsos. Ni una sola de sus cifras se cumpliría si se pusiesen en práctica, pero eso no sucederá. En cuestión de semanas un rescate en toda regla será inevitable: pobreza, sudor y lágrimas para millones, aunque no para la casta política y sus dos millones de enchufados. Ningún gobierno sobrevive a un rescate, y es por ello que una parte creciente del PP esta “conspirando” para echar a Rajoy y a su equipo económico, y evitar así unas elecciones que perderían. Rajoy tiene que irse, pero eso no es suficiente. Solo el fin de las autonomías, diputaciones, Senado, 6.000 ayuntamientos y el robo del cupo vasco-navarro que despilfarran 120.000 millones de euros anuales, y la implantación de una democracia real nos sacaría de la crisis.