¿Cuándo se desplomará el euro? "Da igual, ya es una moneda zombi"



Muchos analistas e inversores se preguntan cuándo se derrumbará el euro en medio de la fuerte crisis que está viviendo la unión monetaria europea. Pero lo que la mayoría ha pasado por alto es que, en muchos aspectos, la divisa es realmente un zombi. Al menos esa es la opinión del analista Matthew Lynn.
El director ejecutivo de Strategy Economics considera que el euro podría tambalearse durante otra década entre rescates y rescates, o incluso podría desaparecer a finales del mes, si a Grecia se le niega más dinero y el país es expulsado.
"En realidad, si se trata de unos pocos meses o una década de distancia no es tanta diferencia como se podría suponer", apunta en una columna de opinión en MarketWatch. "¿Por qué no? Porque en la mayoría de las formas que realmente importan, el euro ya está muerto", asegura.
"Por supuesto que el euro todavía se ve como una divisa. Hay billetes y monedas, y todavía se puede ir a una tienda en Hamburgo, o a un café de Nápoles, y conseguir cosas a cambio", apunta. Reconoce que "tiene un banco central, aunque no parece tener mucha idea de cuál es su trabajo" y que "hay sistemas de pagos y mercados de divisas que funcionan como si el euro fuera una parte viable de los mercados de capitales globales".
A pesar de ello Matthew Lynn, asegura que el euro no es una moneda en todos los sentidos de la palabra."Una moneda no sólo es billetes y monedas. También tiene que ser un medio de intercambio universalmente aceptado, un depósito de valor que perdure en el tiempo, y una manera de facilitar el comercio de largas distancias. Por eso el dinero ha evolucionado. Y el euro en realidad no cumplen esos criterios", opina.
Para sostener este argumento señala que ya hay algunos países que no pueden utilizar el euro para las importaciones por temor a que los dracmas o las liras pronto puedan sustituir de nuevo a la moneda única.
"Ya hay informes que señalan que los operadores de petróleo no quieran abastecer a clientes en Grecia. ¿Por qué no? Existe el temor a que cuando venza el pago en un plazo de seis meses, éste no se realice en la moneda en la que se alcanzó el acuerdo, sino que se haga en una de mucho menor valor. Lo mismo puede ocurrir pronto con España", afirma Lynn.
Este analista destaca también que el dinero de dentro de la unión monetaria huye a refugios. Señala que los agentes inmobiliarios de Londres trabajan cada vez más con clientes de la zona euro que quieren colocar su dinero en efectivo y apuestan por realizar compras de inmuebles en Londres. También comenta que los banqueros suizos están haciendo su agosto con el dinero proveniente de Italia y Alemania.
"Todo el mundo con un capital significativo quiere que al menos parte de su fortuna esté fuera de la zona del euro, ya que están preocupados por la posibilidad de que la moneda pueda implosionar un día", concluye.