El BCE se mueve para matar la financiación de la banca zombie



Marc Chandler, jefe de estrategia en divisas de Brown Brothers Harriman, afirma que uno de los anuncios que ha hecho esta semana el BCE ha pasado desapercibido pero puede dificultar muchísimo la recapitalización de los bancos por los Gobiernos nacionales europeos.
El banco central dijo el martes que no va a aceptar más bonos avalados por los Estados como colateral para obtener liquidez en la barra libre de Fráncfort. "Hasta ahora, muchos Gobiernos europeos buscaban la vía menos costosa para recapitalizar sus bancos. Los bancos emitían sus propios bonos, lograban el aval estatal para ellos y entonces los usaban como garantía para obtener liquidez del BCE", explica Chandler.
Esta aproximación significaba que las pérdidas en que incurrieran los bancos no tenían que materializarse, los acreedores no sufrían y, tal vez lo más importante, los gestores de los bancos salían intactos.
Ahora, en cambio, "el BCE quiere un programa de capitalización propiamente dicho y/o una reestructuración que implique el reconocimiento de las pérdidas e inyecciones de capital. La nueva regla que limita el uso de la deuda avalada como colateral bloquean de forma efectiva un camino que los países han seguido para evitar esas duras decisiones".
Por supuesto, los más afectados son los bancos españoles e italianos, que contaban con reempaquetar sus préstamos en títulos para usarlos como garantía ante el BCE. Ahora se quedan sin esa opción.