Der Spiegel: Las empresas alemanas se preparan para que España vuelva a la peseta


El semanario alemán Der Spiegel ha realizado un extenso reportaje donde analiza "las desastrosas consecuencias de una destrucción del euro", donde la publicación reconoce que "las empresas alemanas se están preparando para la posibilidad de que sus negocios en Madrid y Barcelona, regresen de nuevo a la peseta".
Además citan a expertos en inversiones de Deutsche Bank a la hora de indicar que "un colapso de la moneda común es un escenario muy probable". "Nada parece imposible, ni siquiera un escenario en el que todos los miembros de la zona euro volvieran a sus viejas monedas y billetes - adiós al euro, y en su lugar dar la bienvenida de nuevo al florín, al marco alemán o al dracma".
Según indica Der Spiegel, la arquitectura de dos décadas de historia del euro "tendría que ser cuidadosamente desmontada". Así, millones de contratos, relaciones comerciales y alianzas deberían ser evaluados de nuevo, mientras que miles de empresas podrían requerir protección contra la posible bancarrota.
En estas circunstancias, toda Europa se sumiría en una profunda recesión. Los gobiernos se verían obligados a pedir prestados miles de millones adicionales para satisfacer sus necesidades y se enfrentarían a la posibilidad de elegir entre dos opciones poco atractivas: aumentar drásticamente los impuestos o imponer importantes cargas financieras a sus ciudadanos en forma de inflación.

El BCE agota sus recursos

Hasta ahora, indica Der Spiegel, los defensores del euro han sido capaces de recurrir a los fondos masivos del Banco Central Europeo, si ha sido necesario. Sin embargo, en estos momentos, "incluso el BCE ha agotado en gran parte de sus recursos", pone de manifiesto.
Según su análisis, el BCE "ya ha comprado gran parte de la deuda soberana de los países en crisis y ampliar dichas compras amenaza con ser contraproducente".
Al mismo tiempo, el conflicto entre el norte europeo y la periferia incrementa las tensiones en el Consejo de Gobierno del BCE. La semana pasada, explica Der Spiegel, España se las arregló para convencer al BCE para que relajase sus reglas para permitir que los bancos españoles ampliasen la gama de activos que utilizan como garantía, para poder recibir así dinero prestado por el BCE.
"Esto podría desencadenar un altercado con los banqueros centrales de los países donantes, que son reacios a mirar como los riesgos en el balance del banco central continuará creciendo", señaló la cabecera alemana.