Roubini avanza el rescate de España y su posible salida del euro


Para el economista Nouriel Roubini la precipitada nacionalización de BFA-Bankia es solo el principio de una nueva oleada de liquidez a la banca española que solo finalizará con el rescate del país.
En una columna publicada en Financial Times, Roubini asegura que la banca española necesitará hasta 250.000 millones de euros este año para cumplir con las obligaciones de capital impuestas por la Autoridad Bancaria Europea (EBA).
"Con la economía española en brusca contracción y con el desempleo subiendo, era inevitable que el Gobierno tuviera que rescatar bancos. Pero esto solo es una pieza del puzle.Sin crecimiento, el Estado español necesitará un rescate para sí mismo", afirma el economista de origen libanés.
El economista asegura que el rescate recaerá sobre las cuentas públicas ya que Alemania se opone a utilizar los fondos de rescate europeos. "El coste de ese rescate recaería sobre el balance público y eso podría poner de rodillas al Estado", afirma.
En declaraciones a la CNBC recogidas por Expansión Roubini insiste en que que el rescate mantendrá a España fuera de los mercados durante un año o dos, algo que en su opinión no va a tener consecuencias positivas.
"Esto no va a funcionar. Entonces, quizás dos años después, se producirá una reestructuración de la deuda y al final incluso España podría salir de la eurozona, pero esto no es algo que va a pasar en doce meses", asegura Roubini.
España, ¿la nueva Irlanda?
"España trata de evitar el rescate", ese es el mensaje que circula este jueves entre los expertos internacionales y la comparación de España con Irlanda ya es inevitable. Bloomberg asegura hoy que España está subestimando las pérdidas potenciales del sector financiero, porque ha ignorado el coste creciente de las hipotecas a minoristas y la deuda corporativa.
Según la agencia, con las nuevas exigencias de provisiones impuestas por el Gobierno de Mariano Rajoy, la banca cubrirá alrededor del 50% de su exposición al ladrillo. Sin embargo, eso implicaría que no quedaría "ni un euro" para cubrir las posibles pérdidas derivadas de los préstamos hipotecarios y la deuda corporativa.
Entonces, si se tuvieran en cuenta este tipo de préstamos, el Gobierno debería multiplicar por cinco sus nuevas exigencias, hasta 270.000 millones, cerca del 25% del PIB, según las estimaciones del Centre For European Policy Studies, un grupo de investigación con sede en Bruselas.
"España será la nueva Irlanda", afirma Marshall Auerback, estratega de Madison Street Partners LLC, un fondo de cobertura con sede en Denver."Alemania está forzando una vez más la socialización de las pérdidas de sus bancos en un país periférico y la creación de riesgo soberano, al igual que lo hizo con Irlanda. "